La música, pianos y Sevilla.

La otra mañana en Sevilla se vivió un hecho insólito para muchos que paseamos por la ciudad a diario. Una fundación (Fundación Juan Serra) se propuso divulgar la música en Sevilla llenando de pianos el centro de la ciudad para que los ciudadanos disfrutaran del poder de la música en plena calle. Pero pienso que los mismos que organizaron este evento tan social y cultural no se imaginaron la simbiosis que se llegaría a conseguir entre una ciudad tan especial como es Sevilla y la música.

Pianos por Sevilla-160

Porque Sevilla es, sin duda alguna, una ciudad donde la cultura está como escondida, escondida por lo rancio, lo clásico, que hace de telón y no deja ver la realidad de una ciudad llena de artistas.

Pasear ese 1 de Octubre en Sevilla se convirtió en una delicia. Un querer y no poder marcharse como si estuvieras hipnotizado por los suaves sonidos de las teclas y la música que desprendía aquel piano puesto en medio de Plaza Nueva, Puerta de Jerez o en el Teatro de la Maestranza.

Y Sevilla por fin salió. Salió esa Sevilla que disfruta con los ojos cerrados de la música como si escuchara por primera vez,

Y salió esa Sevilla que se para al escuchar unos sones a los pies de la giralda sin ser el flamenco clásico para los turistas,

Y salió a la luz esos artistas de manos especiales para tocar para ellos mismos o para la gente que se agolpaba para escucharlos, para meterse en su melodía y extraerse del mundo terrenal, para ir a un mundo donde los sones movidos por su corazón hacen agudizar sus sentimientos y esos sentimientos plasmarlos en su música, para simplemente desconectar de su rutina y olvidarse de sus problemas.

Pianos por Sevilla-93Porque la música es capaz de eso y de más.

Dicen que la música amansa a las fieras. Y la música consiguió amansar a Sevilla. Hizo olvidarnos de nuestra rutina, pararnos un momento para disfrutar de una melodía salida desde el corazón del que toca, conectar con ellos y sentir lo mismo que ellos sienten al tocar. Realizar un diálogo “sordomudo” con ellos mismos y olvidarnos de nuestros problemas en un mundo infectado por el virus de la apatía, la falta de tiempo y la falta de corazón.

Y ese diálogo consiguió respuesta, una respuesta veloz como el momento que consigue parar el fotógrafo al oír su corazón palpitar más rápido.

Y llegó la perfección. Al piano, unas manos suaves de pelo rizado. El lugar, los pies de una torre que actúa como banderín de una ciudad artista, y como complemento, una bailarina que consigue dibujar la melodía de un corazón acelerado, de un juego musical tan rico como la arquitectura del centro de Sevilla. Alrededor centenares de personas no son conscientes del triángulo musical y del diálogo de sentidos que se produce entre bailarina y pianista y el entorno.

Magia

Magia

Un momento que escenifica lo que es Sevilla. Sevilla es melodía acelerada de miles de corazones artistas que tocan en silencio, ese silencio que está oculto detrás de una flamenca en Sierpes. Ese silencio que, a más de uno como a mí, me gustaría que se percibiera más, pero sólo iniciativas como está lo harán notar. 

Artículo escrito para www.plenimusica.com

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *