Día 21

El respiro de tus juegos, el respiro de tus «titos» y de tus «no», el respiro de una mente que tiene un sólo «monotema» y no se da un libre hueco para otra cosa. El ya sólo verte hace que nuestra mente se limpie y vea en tus ojos algo de esperanza.

Una siesta completa fue testigo del descanso de «mentira» que tenemos estos días. Y es que nosotros nos despertamos cuando queremos o cuando nuestro cuerpo dice «venga para arriba…», pero a veces esa labor no es tan fácil y ver una y otra vez unos ojos dormidos cuando estas deseando verlos despiertos… pero ya estás más cerca.